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domingo, 19 de mayo de 2024

CARTAS VOLADAS AL ESPACIO

 

Apuntes Filatélicos

CARTAS VOLADAS AL ESPACIO

Por José Ivars Ivars

Académico de la RAHFeHP

©Ifac Filatélico

 

La filatelia es una ciencia. Pero además una ciencia que abarca muchas modalidades. El coleccionista que se adentre en ella – o simplemente el curioso que la quiera conocer -, puede encontrar muchas formas de coleccionismo de sellos, a cual más atractiva, curiosa o interesante. Entre estas modalidades, hay una que no teniendo muchos adeptos en España, siempre despierta el interés, cuando alguna de estas colecciones se exponen. Me refiero a la “Astrofilatelia”.

Hay que decir que para poder adentrarse de una manera correcta en cualquiera de las modalidades filatélicas que la Federación Internacional de Filatelia – F.I.P. -, admite, es muy conveniente conocer tanto los reglamentos como el concepto de cada una de las “clases de filatelia” que hay. Muchas veces el filatelista confunde los términos y eso hace que su coleccionismo no lleve el camino adecuado, aunque ya sabemos que en filatelia todo es coleccionable y todo es aceptable.

Según la propia F.I.P., la más adecuada definición de lo que es la Astrofilatelia es diciendo que “…es el estudio de los vuelos espaciales y los eventos relacionados con el espacio, mediante el uso de material filatélico…”. La propia F.I.P., matiza que es un estudio filatélico de los avances históricos, técnicos y científicos en materia espacial, tanto desde el estudio de la estratosfera, como el desarrollo de cohetes y propulsores, o incluso todos los proyectos relevantes, eventos y los propios programas espaciales que conocemos.

Dicho así seguramente quién no está muy metido en materia, pueda llegar a confundir la “Astrofilatelia” con una colección temática dedicada al espacio o a la carrera espacial. ¡Nada que ver las merinas con las morunas! Para poder saber con certeza si lo que tenemos entre manos – material filatélico-postal -, tiene cabida en una de estas colecciones, nada como cuando haya ocasión visualizar una de estas en cualquier exposición. Pero para que nos hagamos una idea de ello, la relación de material que se admite es muy limitada y variada a la vez. Tenemos por ejemplo el material postal astro-filatélico, que sería aquellos documentos en forma de sobres, cartas, etc., que conmemoran un evento y han pasado por el correo. También todo el material astro-filatélico “volado en cohetes”, piezas con carácter postal, con sello y matasellos alusivo, o incluso marcas autorizadas dedicadas a la misión, y que obligatoriamente han tenido que haber volado a bordo de la nave o naves de las diferentes misiones espaciales conocidas. Aquí el listado de material válido es inmenso, y abarca desde correo militar específico, sobres, telegramas, enteros-postales, correo marítimo relacionado con las misiones, etc.

Los expertos en esta materia afirman que son los matasellos los que determinan la importancia de cada pieza a exponer, puesto que son estos los que determinan el lugar y la fecha concreta en la que tuvo lugar un lanzamiento, un evento, una prueba, y cualquier momento relacionado con la carrera espacial que los seres humanos llevan a la práctica. Y ha de ser el estudio de los reglamentos los que determinen la validez o no del material a coleccionar.

Uno de los máximos exponentes de esta modalidad filatélica, D. José M. Grandela Durán, lo define muy bien: “…un vuelo espacial es un hecho real, sujeto a datos precisos en espacio y tiempo, y una colección de Astrofilatelia es justamente la constatación de ese evento histórico, y como tal ha de ceñirse a una secuencia cronológica…”.

                                                19.08.1960 Vilnius. Lanzamiento desde Baikonur del Sputnik V
                                          con las perritas Belka (blanquita) y Strelka (flechita). Colección Rigo.

Cabe decir que esta modalidad filatélica, practicada en todo el mundo y en la que España no es una potencia a destacar, es bastante nueva en comparación a otras modalidades, si bien el material que se dispone desde que los rusos lanzaran al espacio al “Sputnik I” – primer satélite artificial de la historia -, en octubre de 1957, no puede tener la misma antigüedad que cartas circuladas en los Siglos XVII al XIX. Una modalidad reciente, que como bien la definen los propios astrofilatélicos, “…es otra forma de coleccionar…”.

                                                                        Sputnik stamp

La propia Federación Española de Sociedades Filatélicas – FESOFI -, cuenta con su propia Comisión de Astrofilatelia, que actualmente la preside el astrofilatélico D. Antoni Rigo Aguiló, y dentro de la provincia de Alicante, tan solo un coleccionista se apasionó por estas cartas voladas al espacio. Se trata del Presidente de la Sociedad Filatélica de Alicante, D. José Miguel Esteban de la Osada, que cuenta en su haber con varias colecciones de esta modalidad, y que ha expuesto en la comarca en diferentes ocasiones, tanto en Benissa como en Calpe, donde además, sus charlas han despertado la curiosidad de quienes participaron en ellas.

Podemos pensar que todo este material necesario para llevar a cabo el desarrollo de una colección de Astrofilatelia, será únicamente de rusos y americanos, pero la evolución de esta ciencia, ha dado ya lugar a que países como España, dentro de la Agencia Espacial Europea – ESA -, están aportando su importante granito de arena. Sin ir más lejos, y con tecnología alicantina, creada en la Universidad Miguel Hernández de Elche, donde en el año 2011, se inauguraba el Parque Científico Empresarial Fundación QUORUM, donde a lo largo de estos años se ha ido trabajando e innovando en tecnología que ha dado lugar al “Miura I”, proyecto espacial que el pasado 7 de octubre de 2023 surcaba los aires, dando lugar a que de este se pudiera incluso hacer material para colecciones de Astrofilatelia.

Puede parecer que esta modalidad filatélica es complicada, pero en sí la filatelia ya lo es. Pero hay que tener en cuenta que con la Astrofilatelia, unimos 2 pasiones, 2 ciencias, que bien llevadas son tan apasionantes como cada una por su cuenta. Solo hay que tener muy claro que se trata de una especialidad muy “específica”, en la que encontraremos desinformación que no nos ayudará en nada. El consejo es simple: siempre hay que ponerse en contacto con quienes saben del tema.

Ahora ya sabemos que hay correo que voló en aviones, y otro correo que incluso llegó al espacio. Y nosotros los filatelistas le dimos una 2ª vida: lo estudiamos y lo coleccionamos.