El dijous 20 de setembre a les 19h a la seu del Caixaforum de Palma està programada la conferència del Sr. José Manuel Grandela titulada "Apollo 11 - La Llegada del hombre a la Luna".
martes, 9 de agosto de 2022
La llegada del hombre a la Luna
martes, 8 de marzo de 2022
LAS PRIMERAS MUJERES EN LA FILATELIA BALEAR
Cada año desde 1911, el 8 de marzo, es el Día
Internacional de la Mujer, fecha que suele ser reivindicativa, repleta de actividades
en todas partes, y que en la filatelia no se nos debe pasar por alto. Es
momento ya de terminar con esos “tópicos” tan generalizados de que la filatelia
es cosa de hombres, afirmación que si bien hoy en día ya no tiene sentido ni
tenerla en mente, si hubo tal vez otras épocas en las que se llegó a decir.
No tenemos que olvidar que el sello postal, esa materia
prima de la que se nutre la filatelia, tuvo a las mujeres como protagonista en
sus inicios. La leyenda nos cuenta que fue gracias al gesto de una posadera al
rechazar una carta, el que dio lugar a una reforma postal que la Reina Victoria
de Inglaterra, otra mujer, aceptó y dio pie a que el sello se pusiera en
circulación. De hecho el 1er sello del mundo lleva su rostro. Tampoco debemos
olvidar que en España también fue otra mujer, la Reina Isabel II la que adoptó
el sello como franqueo en la correspondencia, y que también su rostro es la
imagen del primero de los nuestros.
Pero hoy el recuerdo y el homenaje ante una fecha como la
del 8 de marzo, es para otras mujeres. La historia nos ha demostrado en
numerosas ocasiones, que si bien la conocemos o debemos conocer, también hay
que reescribirla cuando es la ocasión y surgen nuevos datos que así nos lleve a
ello. El título de este artículo es evidente que vamos a hablar de mujeres en
los inicios de la filatelia balear. Puede que no sea nada novedoso y que se
sepa que en cuanto arrancó la filatelia asociativa en Baleares, la mujer estuvo
ya presente.
No hay muchos datos que corroboren la afirmación de que
tal vez, esas mujeres “filatelistas” de Palma de Mallorca, sean pioneras no
solamente en su tierra, sino también en la filatelia española. No es habitual
en las crónicas de cualquiera de las Decanas de la Filatelia Española, que se
mencione con nombre y apellidos, mujeres que ejercieran y cultivasen el arte
del coleccionismo de sellos a finales del Siglo XIX.
Pero la prensa de la época no da esos detalles y esa
información que de momento, y hasta que la historia se vuelva a reescribir,
haga que sean las primeras coleccionistas de sellos de la filatelia española.
Así leemos en varios rotativos de la prensa balear que en julio de 1897 se daba
cuenta del cambio en la Junta Directiva de la “Sociedad Filatélica Balear”, de
la que fue nombrado como Presidente de la misma a D. Benito Pons Fábregues” (sic). Y esa misma nota de prensa
publicada, por ejemplo en el periódico La
Unión Republicana de fecha 7 de julio de 1897, anuncia que “…quedaron
nombradas socias de mérito las coleccionistas de esta capital…”. La
verdad sea dicha, que la nota solo indica que son “coleccionistas”, pero no
matiza si lo son de sellos o cualquier otro tipo de coleccionismo, entendiendo
que tal vez esta entidad filatélica española, de las primeras en constituirse
en nuestro país, además de filatelistas, aglutinase otro tipo de
coleccionismos. Tampoco hemos podido saber exactamente el significado de
“socias de mérito”. Era habitual en la filatelia asociativa de otros tiempos,
finales del XIX y principios del XX, en los que ciertas actividades (no
filatélicas) culturales, recayesen en las mujeres y esposas de los miembros de
la sociedad filatélicas, aunque este no es el caso, dado que la nota expone
nombre y apellidos de cada una de ellas.
Y estas primeras, a nuestro juicio, filatelistas femeninas de Palma de Mallorca fueron:
Dña. Manuela Armas de
Sureda
Dña. Concepción Pons
de Guasp
Dña. Luisa Enseñat de
Estelrich
y Dña. Francisca
Fuster y Fuster
La interpretación de los datos es lo que podría variar
esta afirmación tan tajante que lanzamos, o el hecho de que aparezcan nuevos
datos o nueva información, nos ayude con ello. Posiblemente esas iniciales
actas de la Sociedad Filatélica Balear, sea la clave para entender esos
términos de “socias de mérito” o “coleccionadoras”. Hay que recordar que las
primeras noticias en prensa de esta entidad filatélica balear, las conocemos ya
en agosto de 1896 (Periódico El Ancora de 06.08.1896) que anuncia la
presentación en el Gobierno Civil del Reglamento para “…una sociedad filatélica…” (sic). Esta gestión
la llevó a cabo D. Pedro Alcántara Borrás.
Copia de esta documentación, los Estatutos de la Sociedad
Filatélica Balear y el Reglamento de la misma, ambos documentos fechados en
1896, figuran como entregados para el archivo de la Sociedad Arqueológica Luliana,
datos que fueron publicados en el boletín de la misma de febrero de 1898, y que
detallan que los entrega D. Benet Pons, y que constan de, los Estatutos de “…un
foll. de 16 págs…” y el Reglamento “…un foll. de 21 págs., escrit ab dos
llengues, castellana y francesa…”.
La filatelia es una ciencia, y como tal no entiende de
género. Es lógico que se ha ido adaptando a los cambios que la sociedad ha ido
sufriendo con el paso de los años, pero es evidente que todos, ellos y ellas,
tenemos cabida en esta afición que tanto nos apasiona.
Por José Ivars Ivars
Divulgador e Investigador Filatélico
©Ifac Filatélico
viernes, 31 de diciembre de 2021
LA MANÍA DE COLECCIONAR SELLOS (según El Isleño de 1891)
¿Nos consideran maniosos quienes nos ven, desde fuera, como filatelistas? Esa es una pregunta que a menudo me hice y que difícilmente voy a poder responder. Cualquier coleccionismo que se viva con entusiasmo, implica vivirla con cierta manía, aunque podríamos sustituirlo diciendo que vivimos la filatelia con Pasión.
Pero realmente si hubo una época en la que,
cuando la filatelia empezaba, cuando con la aparición de los primeros sellos
daba lugar a que ciertos individuos se ocuparan de ellos una vez utilizados, y
los guardasen y estudiasen, la prensa de la época veía con ojos extraños ese
comportamiento o actitud frente a unos pequeños trocitos de papel que en la
mayoría de las veces ya se habían usado, y que por algunos otros se llegaban a
pagar ciertas cantidades no posibles para ciertos bolsillos.
Uno de estos periódicos (y fueron varios)
que hablaba a menudo de esa afición que comenzaba a arraigar entre la sociedad,
fue “El Isleño” de Palma de
Mallorca. No he cotejado todos los ejemplares, aunque me consta que era
habitual contar con alguna columna que diera noticias, sobre todo de fuera de
España, acerca de cómo iba evolucionando el coleccionismo de sellos.
Pero una de ellas me resultó curioso el
trato que le da a la filatelia al tildarla de “Manía”, a pesar de que quién
realizó el artículo (no figura firma) alaba incluso ciertas colecciones, y
coleccionistas, importantes de la época. El artículo aparece publicado en la
página 2 del número publicado en la fecha del 23 de junio de 1891, época en la que en España empezaba ya a
notarse cierto arraigo del coleccionismo de sellos, con la aparición de las
primeras sociedades filatélicas (Las Palmas 1879, Tenerife 1882, Barcelona
1888) aunque en Baleares no hay constancia anterior a 1897 cuando surgen las
Sociedades Filatélicas de Palma de Mallorca y la de Mahón. Lo que es evidente,
es que aunque no hubiese filatelistas asociados, el coleccionismo debió
existir, o al menos estos artículos despertarían la curiosidad entre los
lectores. El artículo en cuestión, forma parte de uno más extenso que al
parecer era habitual en este rotativo balear y que se titulaba “Alrededor del Mundo”, donde quién lo
redactó no era la primera vez que hablaba de cuanto acontecía sobre filatelia
en el resto del mundo, en especial en aquellos países en los que esta noble
afición al coleccionismo de sellos ya estaba mucho más arraigada.
Y a pesar de que todo el contenido del
artículo, parece encaminado a difundir lo bueno que tenía el arte de
coleccionar sellos, nos sorprende que quién redacto el texto y no firmó el
artículo, usará en tantas ocasiones la expresión “Manía” para definir al
coleccionismo de sellos. Hasta en tres ocasiones se emplea este sustantivo que
según la RAE viene a significar “trastorno
o enfermedad mental que se caracteriza por una euforia exagerada u obsesiva”,
o también “costumbre o comportamiento
raro…”. ¿En serio se nos ve a los filatelistas como maniosos por vivir una
pasión al límite? Hoy es posible que no, pero en su día, al menos a este
periódico balear si se lo parecía.
El artículo en sí, a excepción de la forma curiosa en la que se define al coleccionismo de sellos, nos aporta mucho más información igualmente curiosa, como el hecho de que usé la nomenclatura de Filotelia, una expresión que solo se usó en ciertos círculos, y que nada tiene que ver con aquella francesa expresión, “Philatelie”, que se usó por primera vez en la publicación francesa Le collectionneur de Timbres-postes en 1864, y que España empezaría a utilizar a los pocos años, aunque no de forma oficial, al tener constancia de que por ejemplo el Dr. Mariano Pardo de Figueroa (Dr. Thebussem) ya lo utilizaba en sus numerosos escritos sobre filatelia allá por 1870, aunque con la expresión “Philatelia”. La oficialidad de este término se la dio la Real Academia de la Lengua al incorporarla a su diccionario, de la mano del mallorquín D. Antonio Maura y Montaner, en el año 1922, cuando era Presidente de la RAE.
Siguiendo el hilo que el artículo publicado en El Isleño en 1891 nos deja, se menciona que posiblemente “… La filotelia, o manía de coleccionar sellos, nació hace unos veinticinco años…”, lo que si hacemos la resta correspondiente entre el año de publicación del artículo y los 25 años indicados, nos viene a decir que la filatelia como tal nació en 1866, fecha que no se puede aseverar en absoluto, dado que las primeras noticias sobre el coleccionismo de sellos en España por ejemplo, las situamos en torno a los años 1862 y 1963, y en Inglaterra donde el sello nació en 1840, a los pocos años de que se emitiera el primero, ya hay constancia de ciertos individuos que se interesaron por estos pequeños trozos de papel con cultura.
miércoles, 10 de noviembre de 2021
DIJOUS BO. INCA 2021
Com cada tercera setmana del mes de novembre, té lloc un esdeveniment important dins el panorama mallorquí, el Dijous Bo. Aquest any el podem celebrar perquè ens han minvat les restriccions donades pel Govern.
Així que, a la darrera edició de l'and 2019 es va retre un homenatge a l'estimat setmanari Dijous, amb motiu dels seus 45 anys de vida. No s'esperaba mai que a la primavera del 2020 deixàs d'existir. L'any passat s'havia de retre un homenatge a l'Orfeó l'Harpa d'Inca, fundat a Inca l'any 1920 pel Fill Il·lustre mestre Miquel Duran i Saurina.
L'edició d'quest any, que ja és la XLII, la dedicaran a l'Harpa d'Inca, la coral que passeja amb orgullosa el nom de la ciutat d'Inca arreu del món.
lunes, 9 de agosto de 2021
EL GRUP FILATÈLIC I NUMISMÀTIC DE CIUTADELLA – CERCLE ARTÍSTIC ... COMUNICA:
Que en Assemblea General ordinaria celebrada el 31 de
juliol de 2021 és va aprobar par unanimitat dels assistents, la renovació de la
Junta Directiva, quedant formada pels següents membres:
President:
André Cousin Lebriez
-
Vicepresidenta:
Catalina Jover Fernández
-
-
Secretari:
Paulí Amorós Fedelich
-
Tresorer: Martí
Coll Marqués.
-
Vocal de
Biblioteca i arxiu: Baltazar Lliñà Mercadal
-
Vocals: José Mª
Pons Serra -
Joan Pons Huguet -
Ana Mª Fernández Garcia -
Joan Miquel Taltavull Garcia -
Dalmau Gener
Pons.
Tots els presents van agrair la tasca feta per la senyora Catí Jover al
capdavant del Grup Filatèlic, que va presidir durant els darrers 15 anys,
destacant la feina ben feta, el tracte sempre amable i la seva manera de fer
feina en equip.
Per terminar l’Assemblea els assistents van celebrar un dinar de germanor.
Moltes Felicitats i sort als nous Càrrecs i moltes gràcies per la labor desenvolupada i que queda per desenvolupar als altres.
domingo, 4 de julio de 2021
LA PRENSA DE MENORCA PREOCUPADA POR EL REVERSO DE LOS SELLOS
Por José Ivars Ivars / Divulgador e Investigador Filatélico
La invención del sello como pago
previo en el envío de la correspondencia allá por el año 1840 en Inglaterra, y
posteriormente en todo el mundo, no solo cambió el concepto que se tenía por
entonces de remitir una carta por el correo donde lo habitual era que abonase
quién la recibiera, y la tarifa aplicada sería en función de la distancia
recorrida y el peso del envío, sino que además la gente de la época tuvo que
habituarse a utilizar un nuevo “objeto” que no era de lo más cotidiano: el
sello postal.
No fue poca la prensa de la época
que desde que apareciese el primer sello en España en 1850, se ocupó de dar
cumplida información al respecto de su uso y características, para con ello ir
habituando a la ciudadanía en su uso, que si bien no fue obligatorio en los
primeros años para el envío de cartas y documentos por correos, si lo sería ya
a partir del 1 de julio de 1856.
Pero no solo se preocupó la prensa
de que se supiera qué hacer con un sello frente a donde colocarlo en una carta
(pliego), de las tarifas que iban modificándose casi año tras año, etc., sino
que algunos periódicos de la época le dieron la vuelta al sello y buscaron que
había en esa cola o pegamento que hacía que con humedecerlos con saliva se
adhirieran casi por obra de magia al sobre, sin desprenderse en todo el
trayecto.
Así tenemos, y por poner un ejemplo
de los muchos que las hemerotecas nos ofrecen, que el rotativo mahonés El
Bien Público (1873-1939), en su edición de fecha 14 de agosto de 1875
(página 4), inserta un interesante artículo en el que advierte al lector del
peligro que encierra la goma en el reverso de los sellos.
Concretamente hace referencia a “…los nuevos sellos de correo que con el
busto del rey don Alfonso XII acaban de emitirse en primero de agosto de 1875…”,
primeros sellos del reinado de Alfonso XIII (Edifil 162-171), y que según el
artículo además de llevar una numeración de posición del sello dentro del
pliego de 100 sellos en el reverso para
evitar su falsificación, su reverso puede ser peligroso para la salud.
Los sellos en cuestión se realizaron
en un papel azulado que al parecer la mezcla de este tinte con el mucilago
producido por la goma al humedecerla, producía (tal vez sigue produciéndolo 146
años después) “…un germen de un tóxico…”.
Es de imaginar que la noticia, que como bien indica el rotativo mahonés fue
publicada en diferentes medios escritos, causase cierta preocupación entre los
usuarios del correo. Aunque al menos no ha trascendido que por usar estos
sellos, nadie resultará perjudicado de salud. Lo que si hace el periódico es
aconsejar no humedecer los sellos con la lengua, algo que hoy en día parece que
ya asimilado también y más tras la situación COVID-19 que estamos viviendo.
Y para matizar esta antihigiénica
práctica a la hora de pegar los sellos en las cartas, el periódico hace
referencia al Dr. Thebussem y su trabajo sobre “Los Pegamentos en los Timbres”, dando algunos consejos que el
propio gaditano ya menciona, y donde uno de ellos aconseja “…que lo más higiénico es mojar el dedo en agua (…) y de esta forma
humedecer la parte que se vaya a adherir del timbre…”.
Para ilustrar aun mejor el artículo,
se citan varios ejemplos sobre el reverso de los sellos y las gomas o
pegamentos utilizados por entonces, algunas de las cuales han causado ciertos
problemas de salud entre los usuarios. Así tenemos el caso de Suecia que a con
sus primeros sellos decidió añadir acíbar (sustancia muy amarga) a la goma en
los sellos, para que su mal sabor hiciera imposible el uso de la lengua para
humedecer los sellos.
O por el contario, el hecho de que en Dinamarca lo que se añadiera a la goma fuese “azúcar candi” que daba un mejor sabor a la goma, lo que hacía que muchos niños se comieran los sellos como golosinas. ¡No hay mal que por bien no venga!
Existen otros casos no citados en el
periódico que nos hacen entender lo preocupante del tema. Se conoce un caso en
Gran Bretaña, donde en 1872 en la ciudad de Nottingham un buen doctor recibe
una consulta médica por vía postal, donde el supuesto paciente le incluye dos
sellos para que su respuesta no le costase al doctor penique alguno. Pero
resultó que los sellos, llevaban cierta sustancia en su reverso que al
humedecerlo con la lengua le produjo cierto malestar. El sello no usado, fue
puesto a disposición de la policía británica que determinó un posible intento
de asesinato contra el doctor.
Como vemos, hasta el reverso de los
sellos hace que esta ciencia llamada filatelia, sea un pozo sin fondo de
curiosidades que la prensa de la época se ocupó de ir contándonos para deleite
de los que hoy gustamos de mirar las hemerotecas.
sábado, 8 de mayo de 2021
COMUNICADO DEL GRUPO FILATÉLICO Y NUMISMÁTICO DEL ATENEO MAHÓN EN MENORCA. SE REANUDAN LAS REUNIONES SEMANALES DEL GRUPO CON NUEVO DÍA DE LA SEMANA Y HORARIO
Atención al nuevo día y horario ya que cambia con respecto a
tiempos pasados, a partir de ahora y hasta nueva orden, estas serán todos los viernes en horario
vespertino de 19,00 horas a 21,00 horas en
lugar de los domingos por la mañana.
Sin duda una gran noticia y esperemos que todo vuelva poco a
poco en esta nueva normalidad.
Felicidades Grupo Filatélico y Numismático del Ateneo Mahón.
sábado, 17 de abril de 2021
EL PRIMER SELLO DE ESPAÑA Y SU USO EN BALEARES
Por José Ivars Ivars
Se suele decir que las leyes están para cumplirse, y cabe que esto sea extensible también para Decretos y similares. Aunque la realidad y la historia nos han demostrado en filatelia, que no es así. El uso del sello como medio de franqueo de la correspondencia en España, se estableció por Real Decreto de fecha 24 de octubre de 1849 (Gaceta de Madrid de 31.10.1849), y el posterior de fecha 1 de diciembre de 1849 anunciaba la fecha del 1 de enero de 1850 a partir de la cual, y según las instrucciones presentadas, “…quedaba abolido el actual método de franquear y certificar las cartas…”, añadiendo estas instrucciones que “…el que desde dicho día quiera franquear ó certificar una carta deberá hacerlo por medio de sellos…”.
Carta circulada de Palma de Mallorca a Madrid,
con fechador Baeza poco nítido y Matasellos tipo “Araña”El ilustre filatelista D. José Mª Sempere en uno de sus muchos artículos que versan sobre los orígenes filatélicos en España (1), al hablar del primer sello en España, hace hincapié en la diferencia que existe entre el primer día de la emisión y el primer día de venta. Pueden ó no coincidir, y más cuando los “Decretos” cabe que no se llegasen a cumplir. Sempere matiza muy acertadamente que la fecha de emisión es “…la fecha en que se acepta la validez del sello para franquear la correspondencia…”, y no siempre coincide con el de primer día de venta de los sellos, que en el caso de España los primeros se pusieron en venta días antes del 1 de enero de 1850.
Diario El Constitucional (16.01.1850) con el artículo que afirma haberse vendido y dado curso al primer sello de España, antes de la fecha determinada (01.01.1850)
¡Y
la prensa se hizo eco de esto mismo! En este mismo artículo firmado por
Sempere, da a conocer que el “Diario
Constitucional” de Palma de Mallorca (2),
sobre una noticia publicada en Madrid los días 30 y 31 de diciembre, publica lo
siguiente:
«Parece que ha sido bien recibida del público la disposición del
franqueo previo de las cartas; la venta de sellos ha sido considerable en estos
dos días y aunque la curiosidad haya entrado por mucho para aumentar el
consumo, siempre es buena señal lo ocurrido.
Hemos oído decir que a pesar de que se anunció que sólo se daría
curso a la correspondencia franqueada de ese modo desde el día primero de enero
del presente año, el día 31 fueron
tantas las cartas que entraron por el buzón con los sellos, que el señor
director de Correos mandó que se remitieran a sus destinos, a pesar de lo
dispuesto, por no causar perjuicio a los interesados.»
¿Se
vendieron los primeros sellos españoles, antes en Baleares que en otros lugares
de España? No exactamente. Días antes de aquel 1 de enero de 1850, también
varios estancos de Madrid y Barcelona, pusieron a la venta aquellos primeros
sellos que la ciudadanía debía usar en sus cartas (3), pero no hemos podido constatar que en otras ciudades
españolas, sucediese lo que describe la prensa balear, de que la novedad en el
uso del sello como franqueo previo en la correspondencia, tuviese tanto impacto
como para que en Palma de Mallorca se empezasen a usar incluso antes de lo
establecido por Real Decreto. Toca pues revisar las colecciones de Historia
Postal Balear, en busca de esas cartas que, según la prensa, fueron
mataselladas días antes de lo decretado por ley.
¿Picaresca tal vez? Sempere ante este uso anticipado en la venta/compra de los primeros sellos de España, da a entender que no solo los usuarios del correo fueron los potenciales compradores. Cabe que, puesto que la filatelia ya estaba empezando a tener presencia en algunos países europeos, fuese algún filatelista español quien corrió raudo a adquirir los primeros de España, incluso con fecha anterior a lo dispuesto por la ley, y aunque se supone solo podría tenerlos nuevos (sin circular) puesto que no se podrían matasellar hasta el 1 de enero, la realidad nos demuestra que, al menos en Palma de Mallorca, eso no se cumplió. Como matiza Sempere, en España “…las leyes están para infringirlas…”.
La
implantación del sello postal como método de franqueo de la correspondencia,
como algo nuevo que se presentaba en sociedad, tuvo sus partidarios y sus
detractores, ó más bien genero muchas dudas y preguntas, y esa sensación de no
saber si el sistema funcionará a pesar de haberse establecido en Inglaterra 10
años antes y en otros lugares de Europa años después de Inglaterra, la prensa
balear se hizo eco de aquellas dudas. Así tenemos que El Genio de la Libertad (Palma de Mallorca) de fecha 31 de
diciembre de 1849 (Pág. 3), inserta un corto artículo sin firma, en el que se
plantean cuestiones como el hecho de que para conocer el peso de la carta y el
sello que le corresponde, mucha gente deberá ir a preguntar a la oficina de
correos, lo que supone la necesidad de más personal atendiendo al público. El
que escribió aquellas líneas, vio en el sello más perjuicios que beneficios.
1. Detalle de las cifras de sellos vendidos en
España en los primeros 5 meses (El Genio de la Libertad. 26.07.1850)
El sello y su uso, dio pie a mucha publicación. Era algo novedoso y como tal había que informar debidamente a la población. Algunos rotativos de baleares, publicaron tanto el Real Decreto de fecha 24 de octubre de 1849, así como el de fecha 1 de diciembre con las instrucciones pertinentes, y con ello la población estaba más que informada al respecto. Y el sello al final se aceptó como tal, e incluso algún que otro rotativo anunciaba a bombo y platillo el “éxito” de su uso (El Genio de la Libertad de fecha 26.07.1850), aunque anunciando que a ese ritmo de aceptación, al año siguiente ya sería obligatorio (4), algo que no pasaría hasta pasados unos años, concretamente la obligatoriedad de usar el sello como pago previo en España y Posesiones de Ultramar se estableció por el Real Decreto de fecha 05.02.1856, y se estableció a partir del 1 de julio de 1856 (5).
Notas:
1. “La Filatelia Española en sus
Orígenes”. José Mª Sempere. Revista de Filatelia. Enero 2010.
2. Diario Constitucional de fecha 16 de
enero de 1850 (Palma de Mallorca).
3. Noticia publicado en varios
periódicos de Madrid y Barcelona: El Clamor Público (30.12.1849), La Época
(30.12.1849), Diario de Barcelona (30.12.1849).
4. El uso de franqueo previo en la
correspondencia, no fue obligatorio hasta 1856. Los primeros años era
voluntario.
5. http://ifacfilatelico.blogspot.com/2018/04/el-uso-voluntario-en-el-primer-sello-de.html
martes, 30 de marzo de 2021
LA FILATELIA BALEAR ALLÁ POR 1893
Por José Ivars Ivars / Divulgador e Investigador Filatélico
Desde que la Filatelia existe…la Filatelia es noticia.
Es más que evidente que si la aparición del sello postal como pago previo en el
envío de la correspondencia fue una novedad que revolucionó y cambió la
sociedad en la 2ª mitad del Siglo XIX, el hecho de que el sello diese lugar a
un nuevo coleccionismo, también resulto de alguna forma “revolucionario”. Y
hasta la prensa comenzó a hablar de ello.
Buscar el origen de las cosas, sobre todo cuando no lo
has vivido en primera persona, es algo innato del ser humano. Nunca se está en
la certeza total de estar ante el primer indicio o la primera noticia que habla
de algo que de una u otra forma nos interesa. Indagar en los inicios de la
filatelia en Baleares, está siendo una tarea muy gratificante, y que nos va
dando esas pinceladas de cómo debieron ser los inicios de este coleccionismo
entre la gente de Mallorca o Menorca.
Mucho se ha escrito sobre orígenes de la filatelia y a
nadie le cabe la menor duda ya de que, tanto el invento del sello postal como
la de ser los primeros que vieron el sello como algo coleccionable, fueron los
ingleses. Al respecto de esto último hay que decir que la aureola de ser el primer
coleccionista de sellos en el mundo se la lleva el inglés Dr. J. Edward Gray, e incluso fue en Londres donde se constituyó la
1ª Sociedad Filatélica del mundo, The
Philatelic Society London. Y esto acontecía el 10 de abril de 1869.
Trasladando todo esto a la filatelia española,
conocemos que las primeras “entidades” filatélicas que aglutinaron bajo una
misma denominación a aquellos pioneros filatelistas las encontramos en, (1) Las Palmas (1879), Tenerife
(1882), Barcelona 1888, Sevilla (1895), Málaga (1895), Palma de Mallorca
(1897), Mahón (1897), por citar algunas de las que se constituyeron antes del
Siglo XX.
De las últimas mencionadas, Palma y Mahón, hemos
hablado recientemente (2), pero hoy
toca añadir una fecha más a la cronología filatélica balear. Según el periódico
mahonés “El Bien Público” de fecha 5 de julio de 1893, 4 años antes de que
se constituyesen las sociedades filatélica de Palma y Mahón, lleva en su
interior una pequeña crónica que anuncia lo siguiente (sic): “…Es
cada día mayor la importancia artística que se da a las colecciones de sellos;
en Palma trátese de fundar una sociedad, centro ó bolsa filatélica…”.
Por lo leído, la afición filatélica en Baleares ya
viene de antes, y en 1893 ya se estaban planteando, sin saber bien que, agrupar
ese coleccionismo de sellos que se practicaba entre la sociedad de la época.
Un servidor considera que puede que incluso el director
de ese mismo periódico o quién trascribía esas noticias filatélicas, debió ser,
sin duda coleccionista. El comentario que precede a esas líneas en la que
asegura que la juventud difícilmente podrá “…dedicar sus ocios a distracción más
útil…”, solo se le puede ocurrir a quién ve la filatelia como, no solamente
un pasatiempo, sino una ciencia dotada de cultura general.
A través de las hemerotecas, van surgiendo nuevos
datos, nuevas fechas que aunque nos hacen reescribir la historia filatélica que
conocíamos, nos desvelan como fueron aquellos inicios que nos hacen hoy
entender mejor a nuestros antepasados filatélicos, aquellos que con gran visión
construyeron los cimientos de una filatelia que hoy podemos disfrutar.
Notas:
1.
Datos obtenidos de varias publicaciones
filatélicas.
2.
http://col-lecciomania.blogspot.com/2021/02/mao-y-las-primeras-noticias-filatelicas.html
http://col-lecciomania.blogspot.com/2021/03/los-inicios-de-la-sociedad-filatelica.html
lunes, 22 de marzo de 2021
EN CIRCULACIÓN LA HOJITA BLOQUE CON MOTIVO "GASTRONOMÍA. D. O. PROTEGIDAS ILLES BALEARS"
Tal como se adelantaba en noticia anterior (donde se pueden ver sus características), desde hoy está a la venta para su uso y circulación la hojita bloque con motivo «Gastronomía. D.O. Protegidas Illes Balears.- 2021. Queso Mahón Menorca y Oliva de Mallorca».
Por ello Correos ha dispuesto de un matasellos de primer día en Palma de Mallorca y otro en Mahón para destacar el hecho y a disposición de todos los coleccionistas y/o interesados.
jueves, 18 de marzo de 2021
LOS INICIOS DE LA SOCIEDAD FILATÉLICA BALEAR (según la prensa de la época)
Buscar el origen de las cosas es siempre una tarea inquietante pero a la vez enriquecedora. Pero no siempre se obtienen los resultados deseados. De aquella pionera “Sociedad Filatélica Balear” que los manuales de filatelia dan como año de inicio el 1897, poco se sabe o se conoce, aunque la información sin duda alguna está en algún archivo o biblioteca. Falta el tiempo y los medios necesarios para dar con esa información que nos revele el pasado de aquellos filatelistas que pusieron la “primera piedra” de lo que hoy es un conjunto de filatelistas que en Mallorca, Menorca e Ibiza, viven la filatelia de una forma muy especial.
Pero en ocasiones, la prensa (de la época) nos ayuda, en la medida que unos pequeños artículos o notas lo puedan hacer, en conocer más sobre esos orígenes que buscamos. Y de ahí la necesaria matización en el anunciado de este artículo. Ojeando algunos diarios y periódicos que a finales del Siglo XIX se editaban en Baleares, encontramos que afición al coleccionismo de sellos en las islas la hubo. Y no debió de ser poca. Por aquel entonces la filatelia en España vivía lo que podríamos llamar un “boom”, que entremezclaba la curiosidad de lo novedoso, y lo enriquecedor y cultural que resultaba ese nuevo pasatiempos que había surgido solo unas décadas antes.
Diario Católico-Polular EL ANCORA
Diarios como El Heraldo de Baleares, ya tenía en 1895 una sección dedicado a la Filatélia, en la que iba dando noticias de las emisiones de sellos que en todo el mundo surgían, a la vez que daba cuenta de actividades y exposiciones que se iban organizando en aquellos países en los que la filatelia ya se iba consolidando. Incluso, este mismo diario, insertó durante unos meses de 1896, un anuncio en primera página donde se ofertaban “Sellos para colección”, que se podrían adquirir en algún salón que tenía el propio periódico. Además se ofrecía la posibilidad de encargar tanto catálogos, álbumes y suscripciones para revistas filatélicas editadas en aquellos años. Sin duda alguna el Director del periódico debió de ser uno de aquellos pioneros filatelistas mallorquines.
Palma, 9 de julio de 1896
Y todo esto, años antes de que oficialmente se constituyese la Primera Sociedad Filatélica en Baleares, de la que no dispongo de fecha fehaciente de su constitución, pero de la que si nos vuelve a hablar la prensa de entonces. Así las hemerotecas nos hablan de un anuncio que se publicó en varios periódicos entre el 5 y 7 de agosto de 1896, donde se hace constar que “…D. Pedro Alcántara Borrás ha presentado a este Gobierno Civil el Reglamento para una sociedad filatélica en Palma…” (Diario El Ancora 06.08.1896, entre otros). Si esto se publicó en 1896 y damos por hecho que fueron aprobados de inmediato, tal vez toque reescribir la historia filatélica balear y adelantar en 1 año su fecha de constitución. Además, el Boletín de la Sociedad Arqueológica Luliana de febrero de 1898, en su interior publica una especie de Catálogo de, y cito textualmente, “…de les obres qu´han entrat a la Biblioteca d´aquesta Societat durant l´any 1897…”, en la cual se menciona que se incorporan a la misma entregads por D. Benet Pons, los Estatutos de la Sociedad Filatélica Balear (1896) y el Reglamento de la Sociedad Filatélica Balear (1896). Es decir que no solo esta pionera sociedad filatélica disponía ya en 1896 de sus Estatutos aceptados y autorizados por el Gobierno Civil de Baleares, sino que también contaba con un Reglamento propio para uso y cumplimiento de sus asociados.
Estatutos de la Sociedad Filatélica Balear
Y yo me pregunto, ¿Si se disponía de un Reglamento sería porque ya estaban funcionando como Sociedad Filatélica en 1896? La respuesta es casi evidente, pero tocará indagar más al respecto para que la Filatelia Balear pueda conocer con exactitud sus orígenes.
Esto eso solo un pequeño granito de arena para seguir tirando del hilo, porque en Filatelia es evidente que todavía no está todo escrito.
Por José Ivars Ivars
Divulgador e Investigador Filatélico
miércoles, 10 de marzo de 2021
LOS SELLOS DE CORREO… ¡ESE PELIGROSO INVENTO!
Por José Ivars Ivars /Divulgador e
Investigador Filatélico
A finales del Siglo XIX y principios
del XX, aquello de ser filatelista debió ser una tarea no exenta de peligros.
Incluso el mero hecho de usar los sellos para el franqueo y llevárselos a la
lengua, humedecerlos y ponerlos en la carta para que pudiera circular franca,
según noticias de la época, resultaba cuanto menos un riesgo para la salud de
uno mismo.
Recientemente he podido ojear el periódico balear, “El Vigía Católico” fechado en Ciudadela (Menorca) el 14 de julio de 1900, donde en su primera plana y sin firma alguna, se inserta un artículo bajo el titulo “Varias Cosas”, en las que el periodista parece informar de noticias del mundo en aquella época.
Entre estas noticias que comenta, aparece una muy curiosa, en la que no se sabe bien cuál parece la finalidad del mismo, pero me decanto por pensar que o bien no veían con buenos ojos a la reciente “manía” por coleccionar sellos o veían indecoroso el hecho de que para pegar sellos a las cartas, la goma se humedeciese con la lengua.
Seguramente quién leyese aquel diario con una línea eclesiástica claramente visible, tuviese sus dudas al respecto de lo publicado. La crónica empieza fuerte: “…otro vehículo de la tuberculosis son los sellos de correos…” ¡Con la iglesia hemos topado! Al parecer por aquel entonces se comentaba a modo popular (porque científicamente no creo que fuese), que la goma que se empleaba para fijar los sellos en las cartas, no eran del todo saludables. La crónica añade que “…humedecer los sellos con la lengua ocasiona (….) trastornos pulmonares…”.
Y nos aporta una, sin lugar a dudas, curiosa información de la que no sabemos si es verídica o simplemente una “Bola Papal”, a cerca de la filatelia. Parece ser que en 1900 (o finales del XIX) entre los filatelistas, se habían dado casos de “Tisis”, y por lo que se lee, un tal Busguet (del que no hemos podido constatar ni quién fue ni a que se dedicó), realizó ciertos experimentos de laboratorio consistentes en inyectar a conejos, el liquido procedente de haber puesto en remojo con agua destilada algunos sellos de correos. ¡El resultado da miedo! Como para pensarse muy bien, ser filatelista en aquellos años. Los conejos al poco tiempo de ser inoculados con la goma, empezaron a mostrar síntomas de tuberculosis, con el desastroso final de fallecer a los pocos días.
Si tras esta noticia, la filatelia balear no sucumbió en el intento y prosiguió haciendo lo que más les agradaba y les hacía disfrutar, hasta nuestros días, es para que a la Filatelia se le considere como más que una ciencia.
Para saber algo más sobre “El
Reverso de los sellos”, puedes leer el artículo: https://ifacfilatelico.blogspot.com/2021/03/curiosidades-en-torno-al-reverso-de-los.html


















